25 sep. 2015

“Un niño que no sabe jugar será un adulto que no sabe pensar”

Pensá en eso cada vez que intentás echarte la siestita en el subte y la presión del culo gordo de al lado te empieza a calentar la cadera. 
De repente la presión se libera. El culo gordo se bajó y se puso andar por Corrientes. 
Relajás y pensás que el calor va a aminorar en menos de que el subte llegue a la próxima estación… pero no! ahí viene… otro pobre adulto dedicado a los placeres de la repostería, que de pequeño jamás recibió de regalo ni un bloque de plástico, de esos que bien encastrados te permitían armarte el castillo… o lo que se le cantara a tu imaginación infantil. 
El nuevo culo gordo mira el lugarcito disponible y ausente de juegos en el pasado y tentado por la textura de terciopelo, toma carrera y se tira de cola al lado tuyo. Abrís los ojos, mejor dicho… la presión te desorbita los ojos y vos te calzás el papel de linda Blair en el exorcista. Das vuelta la cabeza 360 grados solamente para mirarlo 2 veces y estás a punto de clavarle todas las maldiciones, pero las gotitas de sudor en la frente y/o nariz de tu abatido enemigo te parten el corazón… 
Cerrás los ojos y retomás tu siestita… ahora una cancioncita de la vieja Rusia comienza a sonar en tu cabeza y sin darte cuenta, rezas porque YA YA YA MISMO!!! te caiga la pieza larga roja del tetris que te hace bajar 4 pisos, mientras puteas en colores al gordo y a su falta de perspectiva. 
La pieza no cae, vos sabés que vas a perder, pero una voz dice: Estación Carlos Pellegrini, combinación con Líneas… 
Abrís los ojos… Ya está, el malón se baja, lo peor del viaje ya pasó, tranquila. Ahora solo te quedan 9 horas de puro empeño al servicio del interés privado, en un escritorio que con suerte de a una ventana, donde alguna vez asome un rayo de sol que logre entusiasmar tu corazón prometiéndote un paseo al aire libre, que solo podrás hacer llegado el fin de semana. 
La Maga

3 comentarios:

  1. Pero un niño puede tomar hasta el trabajo como un juego! el titulo es tuyo?

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  2. Que no quede ningún niño sin jugar... las consecuencias en la adultez son tremendas tal como dice el título, que lo robé de otro blog de psicoanálisis.
    Ya no soy una niña, pero si usé bastante los bloques así que trato de no calentarle la pierna a nadie en el subte, pero claro, ya no puedo hacer que juego en el trabajo.

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  3. Capaz hay que entender que todo juego tiene una parte en que "la cosa se pone seria y no es un juego..." el futbol es un juego, la final del mundial se juega?

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