22 sep. 2015

Ion like a Lion in Zion

Y nuevamente llega el momento del divague post almuerzo laboral. Agarrás el celu y te aburrís con ganas o te ponés el saquito y salís a andar por los alrededores de la oficina. No importa cuán lindas sean las calles, las vidrieras y los negocios que mirás, ni siquiera importan ya tus hermanos trajeados. Todo está bañado de una aridez y un sinsabor típico de un recreo laboral. 
Yo decidí salir a pasear por los Pago Fácil del lugar. Así y todo, la salida me parecía un muy buen plan, mucho más interesante que mirar el celu, aunque eso significara devolverle al “sistema” un alto porcentaje de la plata que unos días antes había cobrado. Los billetes lo sabían más que yo y comenzaron a enredarse mientras pasaban de derecha a izquierda y viceversa por mi billetera roja, negándose a toda costa a su inevitable y trágico destino como el de ir a parar a la caja registradora del kiosco -y pago fácil- de “La Chocha”. 
Terminado el trámite, me encaminé a visitar el Bed Time de la estación de subte Inclán o Inclan (nadie nunca supo bien como decirle y no será por burros, más bien sospecho que en realidad son dos las estaciones y según el universo paralelo en el que te toque vivir y cuanto hayas leído a Hawking, podes bajar a Inclán o Inclan). En fin, estaba casi por entrar a “tiempo de cama” y fue en ese preciso momento, en el cual una parejita que unos pocos pasos delante de mío se debatían entre insultos y abrazos, de repente puso 5ta. e ingresaron al local unos segundos antes que yo. 
Ahí nomas quedé yo, varada en el medio del salón y rodeada por una flota de almohadas y colchones de resortes. 
La parejita se perdió por un pasillo de nubes de algodón junto con la señora que los recibió y unos instantes más tarde, mis piecitos fueron derechito al montículo mullido más cercano y de un pequeño salto acomodaron mi cuerpito boca arriba. 
Las persianas de mi cara comenzaron a bajarse lentamente… mi ojo bueno se resistió con una fuerza increíble, el malo (que aunque no parezca ha sufrido el embate descarado de una docena de severos orzuelos, que en la juerga oftalmológica denominan “chalazión”*) empequeñecido y enrojecido por el trastorno mencionado, empezó a cerrarse de una manera un tanto insolente. Fue ahí que en el interior de mi parpado maltrecho, empezó la proyección de una serie de imágenes con motivos en verde, amarillo y rojo, mientras Bob Marley levitaba llevado del pico por tres pequeños pájaros y cantaba: “Baby, no te preocupes por nada” ♪♫ y yo lo seguía caminando por un sendero plagado de hojas de marihuana, hasta llegar al pie de un monte donde un cartel muy humilde daba la bienvenida a un pueblo sagrado llamado Zion (Meca de todos los rastaman y actual ciudad de Jerusalén). 
Estaba por dejar la línea interestatal que me alejaría definitivamente del sur de la ciudad autónoma de buenos aires, cuando una voz del más acá me dice entre tosecitas nerviosas y con tono sorprendido:

- “Te puedo ayudar en algo?”. 

Abrí mi ojito mientras mi manito no paraba de acariciar el jackard del colchón, tal como Máximus acariciaba los pastizales en Gladiador, y haciéndome la divina me incorporé y le dije:

-“Lo estaba probando nomás… excelente calidad! Cuánto cuesta?” 

Mi celular indicaba que solo había estado en el limbo apenas unos 10 minutos… y a penas me volví caminando, pero no lo hice sola. Llegué a la oficina y cuando quise tocar el timbre, vi que en la mano derecha traía apretadita la tarjeta que me había ofrecido aquella voz que me había desterrado del paraíso. Tiré todo en mi escritorio y fue entonces cuando la duda me inundó el cerebro. Cayeron las llaves y el celular, cayó también la tarjeta por el dorso, mostrándome un mensaje anotado a mano. Mi corazón comenzó a palpitar rápidamente… Porque señores! puede que no haya estado en Zion, incluso puede que todo haya sido un lindo sueño o uno muy limado, pero tengo que haber estado muy cerca y eso nadie podrá negarlo, porque lo cierto es que en la tarjeta había una palabra escrita con letra bien clarita y esa palabra era: Belén.

*Chalazión: Es una protuberancia pequeña en el párpado causada por un bloqueo de una pequeña glándula sebácea. 
La Maga. 

2 comentarios:

  1. Que es un Bed time? es un lugar que vende colchones o un stand en una estación de subte para dormir la siesta? si es lo segundo todo mi ser se llena de preguntas!
    entonces la clave para ir de babylon a Zion es la relajación, por eso la marihuana...?

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  2. Bueno, un Bed Time es como un super de colchones. Hay varios locales.
    La clave para para entrar a Zion es la paz la liberación pero supongo que debe ayudar el tema del chalazion y por supuesto la chala.

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