25 sep. 2015

Despacio

El chino me cobraba las papitas y una latita de birra… serias promesas de levantar mi nochecita de viernes. 
Un tipo detrás mío en la cola queriendo resolver su viernes antes que yo, también preguntaba cuanto salían las papitas. El chino no le entendía bien o se hacía el que no. 
Yo los miraba con un par de billetes desvencijados en la mano: - “Agregame el Cadbury con almendras". - 
El tipo de atrás insistía. Vuelve a preguntar: - “a cuanto las papitas?”. - 
El chino seguía pensando en China… el tipo se desespera y le tira las papas en la caja. – “Viene el tren!”. 
Agarra la mochila aún más desvencijada que mis billetes, que había apoyado en el cajón para los envases y cruza corriendo la calle. 
Una camioneta Fiorino queriendo también llegar temprano a su casa, lo levanta por el aire y cambia los planes de ese viernes. 
Yo devuelvo el chocolate. Ya no me alcanza la plata… pero tampoco tengo hambre. 
Ahora si… el tipo no corre más, la cuadra toda se detiene. 
Despacio… muy despacio salgo del chino. 
La Maga

2 comentarios: