Mostrando las entradas con la etiqueta De bondis y subtes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta De bondis y subtes. Mostrar todas las entradas

28 abr 2016

Las dimensiones del frío

Que apretadito se pone el bondi en abril… El frío llegó! gordos… flacos, todos iguales. Las dimensiones del frió lo cambian todo. La nueva realidad ya no se mide únicamente en grados, también se mide en kilos.
Una capa de abrigo sobre otra capa de abrigo viene a engrosar nuestra silueta volviéndonos torpes y fuera de estado.

El escenario es desolador!. Cuerpos gordos, panzas llenas, culos pesados y rechonchos! Todos reniegan de su falta de movilidad y eso que todavía no salieron a la calle esos que además de todo se la complican con los guantes.

Mientras pensaba en esto, cagada de frío en la parada, vi a una moneda rodar cerca mío y de repente, como por arte de magia, todos los allí presentes se transformaron en jilgueros. Un silbido general acompañado de estudiadas caras de póker se apoderó de la parada y todos se hicieron los “otros” para no tener que agacharse y dar pena. Incluso el tipo que dejó caer la monedita, mientras pasaba la misma de un bolsillo a otro, también se hizo el desentendido y se puso a revisar enérgicamente el celular.

21 abr 2016

Perdón

No es lo mismo tomarte el 71 en una dirección que en la otra. Resulta entonces que si son las 7 AM y te subiste al que va para zona norte, podes ver como las miradas azules de minitas y minitos que se viajan para arriba del mapa, no pudiendo adaptarse rápidamente a las realidades de zonas más australes, abren gigantes sus pupilas ennegreciendo sus ojos, cuando algún pasajero no entra en los parámetros de su normalidad -estrictamente estética-.
Unos, los que viajan acompañados, van un poco más allá y festejan a carcajadas las diferencias, las distancias, los rasgos de quienes han quedados retrasados en ingresar al ranking de "la" belleza. 

Un gordito, propietario de un Samsung re paquete, se calzó los auriculares y sacando a relucir si membresiá Premium de Spotify, subió el volumen al taco y se puso a escuchar a las chapas su disco preferido.
Se había sentado en primer asiento de la fila de asientos de uno, después de que subís la escalerita y como un nene con chiche nuevo apretaba los ojos y reboleaba su cabeza de acá para allá al ritmo del puro metal. Su felicidad se convirtió en el chiste fácil de los 4 minitos que lo miraban, se le reían y lo filmaban…

El gordo era bastante gracioso pero la imagen de esos 5 era triste, ¿Pero qué digo? horriblemente triste!


Así que le pido perdón. Perdón por no hacer nada, pero sobre todo porque quise escribir para él y lo que salió fue tan feo, que tuve que ponerle rima… y entonces lo que salió fue tan pero tan feo que… bueh! Ya fue.



Tengo el ojo perdido y el acuse encendido.
Tengo cientos de moldes
y en ninguno entrás vos.

La mirada sujeta de tacañas escalas.
Tengo un metro que dice
que más chico es mejor.

Y te pido perdón a vos que andás sin miedo
cumpliendo el rol de feo
que alguien me vendió.
Yo te pido perdón a vos que entrás sin duelo
directo al matadero
de un bocho sin razón.

Tengo el alma afectada de basura importada.
Tengo puestas las gafas
de mirar sin pasión.

La palabra abonada a esa idea pifiada
Y una angustia gigante
de frustrar la misión.

Y yo pido perdón.
Por favor perdoname vos.





6 abr 2016

LINYEROFOBIA

Salí de la Ofi, le di play al spotify y cuando Maroon Five tiró los primeros acordes de su “Moves Like Jagger” empecé a esquivar empleados y turistas hasta llegar al subte.
Pisé el andén y al mismo tiempo llegó el tren a la estación. Subí y para mi sorpresa, vi un asiento disponible en ese vagón que estaba repleto de personas.
Como una ilusa, apuré el paso y me senté en él y muy pronto entendí el porqué de la disponibilidad. Enfrente mío y desparramado en el asiento estaba un linyera. El olor rancio que emanaba sin moverse siquiera, cortaba el aire y aun sin saber nadar, debo haber batido el record mundial de contención de la respiración.