Que apretadito se pone el bondi en abril…
El frío llegó! gordos… flacos, todos iguales. Las dimensiones del frió lo
cambian todo. La nueva realidad ya no se mide únicamente en grados, también se
mide en kilos.
Una capa de abrigo sobre otra capa de abrigo
viene a engrosar nuestra silueta volviéndonos torpes y fuera de estado.
El escenario es desolador!. Cuerpos gordos,
panzas llenas, culos pesados y rechonchos! Todos reniegan de su falta de
movilidad y eso que todavía no salieron a la calle esos que además de todo se
la complican con los guantes.
Mientras pensaba en esto, cagada de frío en
la parada, vi a una moneda rodar cerca mío y de repente, como por arte de
magia, todos los allí presentes se transformaron en jilgueros. Un silbido
general acompañado de estudiadas caras de póker se apoderó de la parada y todos
se hicieron los “otros” para no tener
que agacharse y dar pena. Incluso el tipo que dejó caer la monedita, mientras
pasaba la misma de un bolsillo a otro, también se hizo el desentendido y se
puso a revisar enérgicamente el celular.

